El Encuentro

El Encuentro

(Cuento de la dinastía T’ang)

Ch’ienniang era la hija del señor Chang Yi, funcionario de Hunan. Tenía un primo llamado Wang Chu, que era un joven inteligente y bien parecido. Se habían, criado juntos y, como el señor Chang Yi quería mucho al joven, dijo que lo aceptaría como yerno. Ambos oyeron la promesa y como ella era hija única y siempre estaban juntos, el amor creció día a día. Ya no eran niños y llegaron a tener relaciones íntimas. Desgraciadamente, el padre era el único en no advertirlo. Un día un joven funcionario le pidió la mano de su hija. El padre, descuidando u olvidando su antigua promesa, consintió. Ch’ienniang, desgarrada por el amor y por la piedad filial, estuvo a punto de morir de pena, y el joven estaba tan despechado que resolvió irse del país para no ver a su novia casada con otro. Inventó un pretexto y comunicó a su tío que tenía que irse a la capital. Como el tío no logró disuadirlo, le dio dinero y regalos y le ofreció una fiesta de despedida. Wang Chu, desesperado, no cesó de cavilar durante la fiesta y se dijo que era mejor partir y no perseverar en un amor sin ninguna esperanza. Sigue leyendo

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Borges y Cortázar

Julio Cortázar, Cartas De Mamá

Buenos Aires, Proa, 1992. Plaqueta.

Hacia 1947 yo era secretario de redacción de una revista casi secreta que dirigía la señora Sara de Ortiz Basualdo. Una tarde, nos visitó un muchacho muy alto con un previsible manuscrito. No recuerdo su cara: la ceguera es cómplice del olvido. Me dijo que traía un cuento fantástico y solicitó mi opinión. Le pedí que volviera a los diez días. Antes del plazo señalado, volvió. Le dije que tenía dos noticias. Una, que el manuscrito estaba en la imprenta; otra, que lo ilustraría mi hermana Norah, a quien le había gustado mucho. El cuento, ahora justamente famoso, era el que se titula “Casa tomada”. Años después, en París, Julio Cortázar me recordó ese antiguo episodio y me confío que era la primera vez que veía un texto suyo en letras de molde. Esa circunstancia me honra.

Muy poco sé de las letras contemporáneas. Creo que podemos conocer el pasado, siquiera de un modo simbólico, y que podemos imaginar el futuro, según el temor o la fe; en el presente hay demasiadas cosas para que nos sea dado descifrarlas. El porvenir sabrá lo que hoy no sabemos y cursará las páginas que merecen ser releídas. Schopenhauer aconsejaba que, para no exponernos al azar, sólo leyéramos los libros que ya hubieran cumplido cien años. No siempre he sido fiel a ese cauteloso dictamen; he leído con singular agrado Las armas secretas, y he elegido ese cuento.

Una historia fantástica, según Wells, debe admitir un solo hecho fantástico para que la imaginación del lector la acepte fácilmente. Esta prudencia corresponde al escéptico siglo XIX, no al tiempo que soñó las cosmogonías o el libro de Las mil y una noches. En “Cartas de mamá” lo trivial, lo necesariamente trivial, está en el título, en el proceder de los personajes y en la mención continua de marcas de cigarrillos o de estaciones del subterráneo. El prodigio requiere esos pormenores.

Otro rasgo quiero indicar. Lo sobrenatural, en este admirable relato, no se declara, se insinúa, lo cual le da más fuerza, como en el “Yzur” de Leopoldo Lugones. Queda la posibilidad de que todo sea una alucinación de la culpa. Alguien que parecía inofensivo vuelve atrozmente.

Julio Cortázar ha sido condenado, o aprobado, por sus opiniones políticas. Fuera de la ética, entiendo que las opiniones de un hombre suelen ser superficiales y efímeras.

Buenos Aires, veintinueve de noviembre de 1983.

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Cuentos Breves y Extraordinarios

Cuentos Breves y Extraordinarios – Jorge Luis Borges Adolfo Bioy Casares. (1955)

La Salvación

Esta es una historia de tiempos y de reinos pretéritos. El escultor paseaba con el tirano por los jardines del palacio. Más allá del laberinto para los extranjeros ilustres, en el extremo de la alameda de los filósofos decapitados, el escultor presentó su última obra: una náyade que era una fuente. Mientras abundaba en explicaciones técnicas y disfrutaba de la embriaguez del triunfo, el artista advirtió en el hermoso rostro de su protector una sombra amenazadora. Comprendió la causa. “¿Cómo un ser tan ínfimo” —sin duda estaba pensando el tirano— “es capaz de lo que yo, pastor de pueblos, soy incapaz?”. Entonces un pájaro, que bebía en la fuente, huyó alborozado por el aire y el escultor discurrió la idea que lo salvaría. “Por humildes que sean” —dijo indicando al pájaro— “hay que reconocer que vuelan mejor que nosotros”.

Adolfo Bioy Casares.

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Tres Versiones de Judas

There seemed a certainty in degradation. T.E. Lawrence, Seven Pillars of Wisdom, CIII

En el Asia Menor o en Alejandría, en el segundo siglo de nuestra fe, cuando Basílides publicaba que el cosmos era una temeraria o malvada improvisación de ángeles deficientes, Nils Runeberg hubiera dirigido, con singular pasión intelectual, uno de los conventículos gnósticos. Dante le hubiera destinado, tal vez, un sepulcro de fuego; su nombre aumentaría los catálogos de heresiarcas menores, entre Satornilo y Carpócrates; algún fragmento de sus prédicas, exornado de injurias, perduraría en el apócrifo Liber adversus omnes haereses o habría perecido cuando el incendio de una biblioteca monástica devoró el último ejemplar del Syntagma. En cambio, Dios le deparó el siglo XX y la ciudad universitaria de Lund. Ahí, en 1904, publicó la primera edición de Kristus och judas; ahí, en 1909, su libro capital Den hemlige Frälsaren. (Del último hay versión alemana, ejecutada en 1912 por Emil Schering; se llama Der heimliche Heiland). Sigue leyendo

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Círculo de Lectores Borgianos I

Círculo de Lectores Borgianos I. 

Con la idea de compartir miradas, experiencias, reflexiones y perspectivas de la vasta obra de Borges abrimos un espacio de lectura, enriquecido por los comentarios de cada uno de los lectores.  Este círculo está dirigido tanto a eximios expertos de su obra como para aquellos que deseen iniciarse en su literatura, de esta manera todos aprenderemos sobre las distintas experiencias volcadas por cada lector.   Sigue leyendo

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Borges y Yo

Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biográfico. Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografía del siglo XVIII, las etimologías, el sabor del café y la prosa de Stevenson; el otro comparte esas preferencias, pero de un modo vanidoso que las convierte en atributos de un actor. Sería exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica. Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas páginas válidas, pero esas páginas no me pueden salvar, quizá porque lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje o la tradición. Por lo demás, yo estoy destinado a perderme, definitivamente, y sólo algún instante de mí podrá sobrevivir en el otro. Poco a poco voy cediéndole todo, aunque me consta su perversa costumbre de falsear y magnificar. Spinoza entendió que todas las cosas quieren perseverar en su ser; la piedra eternamente quiere ser piedra y el tigre un tigre. Yo he de quedar en Borges, no en mí (si es que alguien soy), pero me reconozco menos en sus libros que en muchos otros o que en el laborioso rasgueo de una guitarra. Hace años yo traté de librarme de él y pasé de las mitologías del arrabal a los juegos con el tiempo y con lo infinito, pero esos juegos son de Borges ahora y tendré que idear otras cosas. Así mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o del otro.

No sé cuál de los dos escribe esta página.

El Hacedor. (1960).

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Lo mejor de Borges

Gracias a la iniciativa de Silvio (@LocusPoeticorum) te proponemos que ofrezcas tu listado de las 10 obras de Borges  que de alguna manera u otra más te haya influído, gustado o impactado en tu vida.  

Me resultaría una empresa imposible determinar un orden de obras de Borges con el fin de descartar o prescindir de alguna de ellas, pero si podría enumerar aquellas que más me han beneficiado en algún momento de mi vida y más aún si esa enumeración puede servir de inspiración para alguien que busca alguna referencia para abordar el universo Borgiano.

Déjanos en los comentarios tu listado (10 mejores cuentos y/o 10 mejores poesías) así luego otras personas podrán tener en cuenta tu experiencia a la hora de emprender una nueva travesía hacia la lectura de Borges. Si dejas tu dirección de twitter otros devotos de las letras podrán seguirte para continuar compartiendo experiencias en común. 

Dado que esta propuesta es iniciativa de Silvio aquí copiamos su valoración:

@LocusPoeticorum Mi top10 de cuentos: 1 La casa de Asterión. 2 La biblioteca de Babel. 3 Pierre Menard. 4 La muerte y la brujula. 5 La intrusa. 6 El Aleph. 7 Ema Zunz. 8 El evangelio según Marcos.  9 El espejo y la mascara.  10 El espejo de tinta. En otro tweet aclara:  Como me pude olvidar de Las ruinas circulares!?!? Esta claro q son mas de 10 los mejores cuentos de Borges.

¿Cuales son tus obras preferidas? 

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Guía de Lectura de la obra de Borges

Hay algo que es mucho mejor que leer, y es releer, adentrarse más en un texto, enriqueciéndolo, porque uno ya lo ha leído. J.L Borges

Mi acercamiento a Borges siempre ha estado guiado por la curiosidad que desde adolescente me han despertado sus cuentos. Sus letras me resultan siempre nuevas y en cada relectura me detengo en algo que antes no había advertido o simplemente se me había pasado por alto. De esta manera el hecho de abordar cualquiera de sus obras siempre es un experiencia nueva para mí. Es por esto que me animo a proponerte como ejercicio, una relectura fresca y predispuesta al asombro de algunos de sus cuentos. 

De la correcta aplicación de la ley de causalidad se sigue que el menor de los hechos presupone el inconcebible universo. #Discusión – J. L. Borges

Una creencia mía poco compartida por mis amigos y colegas, es que sostengo que todo el universo literario podría encontrarse en la obra de Borges.  Entiendo que el mundo de las letras es infinito, pero también siento que la obra de Borges lo sea. Tal vez la culpa de este mirada la tenga un profesor de literatura que he tenido de adolescente, cuando una vez me dijo algo que ha quedado felizmente grabado en mis recuerdos y que hoy pretendo regalarte: “Si tu leyeras las obras completas de Borges y exploraras en cada referencia y buscaras cada palabra que no conozcas y te adentraras en cada una de las puertas que el autor sugiere abrir, al cabo de unos años habrás descifrado la literatura universal”. Sigue leyendo

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Borges en Twitter

Gracias por acompañarnos en esta misión de difundir la exquisita literatura de Jorge Luis Borges. Pocos escritores hispanoamericanos, han recibido la atención que la crítica ha otorgado a la obra de Borges, y ninguno dentro de las literaturas hispánicas ha despertado tanto interés como el autor de El Aleph entre estudiosos y lectores de habla española. 

El propósito de la cuenta de twitter es transmitir la pasión por su obra para que cada vez seamos más los que podamos disfrutar de ella. Lamentablemente debido al límite de los 140 caracteres he decidido sacrificar cierto rigor semántico y hasta ortográfico en algunos casos, en pos de que puedan entrar ciertas ideas o algunos versos completos que de otra manera no entrarían. Mi secreta esperanza es la de servirte de disparador para que te acerques al libro original. Invitarte a la lectura real de sus obras. Sigue leyendo

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